Etapa 1, Quito-Ibarra

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Las primeras horas

Vimos como se aclaraba el cielo mientras recogíamos nuestro equipaje; los últimos ajustes para salir del lugar en el que estábamos hospedados hacia el parque La Carolina, punto de partida de nuestra primera etapa.

Vinieron a nuestro encuentro algunos miembros del equipo TNC Ecuador con sus familias, así como una representante del Fonag que, vale mencionar de paso, vino en bici. Armamos una caravana de carros acompañantes y un par de ciclistas que se unieron al pedaleo. Juan Carlos Gonzales, por ejemplo, andó varios kilómetros con nosotros, multiplicando con su actitud nuestra emoción.

Cuando llegamos al Alto de Otón, esperamos a los competidores, que pronto aparecieron disputando el primer premio de montaña del evento. Nos sorprendimos al ver la fuerza y velocidad con la que uno de los ciclistas del equipo de Boyacá se enfrentaba a la montaña y obtenía la victoria de esa prueba. Fue impactante también ver el paso del lote de más de cien ciclistas, a centímetros uno del otro, completamente coordinados y haciendo de esa unión una gran fuerza de avance.

El paisaje y el agua

En un principio nos impresionó mucho que una ciudad tan grande como Quito esté rodeada de un ecosistema de condiciones tan extremas, como lo es el bosque seco. Y aunque pasamos por parajes bastante secos, también pudimos ver que los pobladores cultivan en estos territorios.

Nos encontramos entonces con la gestión de la Alianza Latinoaméricana de Fondos de Agua, cuyos proyectos en Ecuador llevan muchos años y además de los logros locales que han tenido, han servido como ejemplos para las gestiones que se están llevando a cabo actualmente en otros países de latinoamérica. La captación de agua para Quito y sus alrededores es una de las gestiones del Centro de actividades de FONAG. Además de participar en la conservación de territorios y diversidad con el fin de proteger el agua, FONAG trabaja en capacitación y en la generación de la cultura de la conservación.

 Otros encuentros con el paisaje

Al pasar por el valle de Guayabamba, pudimos ver cómo la montaña presenta cortes profundos que nos dejan ver la actividad geológica de miles de años atrás.

En la medida en que vamos avanzando, también descendemos en algunos momentos y la vegetación cambia. Nos llamó la atención la delimitación de los terrenos con cercas vivas, al parecer de especies nativas.

Por la tarde, con muchos kilómetros encima y un viento muy fuerte que nos hacía perder el equilibrio por momentos, recibimos del camino una poderosa sorpresa. Ante nuestros ojos se revelaba lo que las nubes habían estado ocultando: el Volcán Imbabura. Este volcán extinto hace varios años, conserva su imponente presencia y se mantiene como área seminatural relativamente pristina. En sus faldas se pueden ver algunos recuadros de diferentes tonos verdes y cafés; pequeños cultivos. La carretera nos llevo alrededor del volcán que cada vez estaba más despejado y recibía la luz cálida de la tarde.

Llegamos despueés de muchas horas pedaleando. Ahora el equipo descansa. Mañana nos espera más en la segunda etapa Ibarra-Ipiales.

 Para ver más fotos clic aquí

https://www.facebook.com/media/set/?set=a.473786582695477.1073741839.372323126175157&type=1

Rutas, mapas y perfiles de altimetría aquí:

Primera parte: http://www.sports-tracker.com/#/workout/cpedraza/8uivsvbpdgtmb5t2

Tercera parte: http://www.sports-tracker.com/#/workout/cpedraza/f8ljjl9kqlpg6vnb

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